Fabiola Paillacar escribio:
Valdivia, 18 de Julio de 2007.
Señores
LAN CHILE
DEPTO. ATENCIÓN A CLIENTE.
P r e s e n t e
De mi consideración:
Junto con saludarle, quisiera dar a conocer a ustedes mi TRAUMÁTICA EXPERIENCIA que tuve un fin de semana con LANCHILE.
Este viaje fue programado con mucha anticipación con mi familia debido a la festividad se celebraba en Iquique (La Virgen de la Tirana) por lo que los pasajes los compramos vía telefónica en Santiago el 22 de mayo, o sea, casi dos meses de anticipación, y se compraron dos pasajes adultos más el pasaje de mi hijo de 1 año de edad.
Nuestro error y lo asumimos fue no haber chequeado nuestros pasajes con antelación de 48 hrs. Pero con los preparativos del viaje, la salida del trabajo más la guagua, más de algo se nos iba a olvidar. Al llegar al aeropuerto de Santiago, nos chequeamos directamente en donde, ahí empezó nuestro martirio con vuestra compañía. Nos han demorado más de veinte minutos, ya que supuestamente no teníamos asiento en el avión y estaba todo ocupado. Posteriormente dentro del aeropuerto y adportas del avión nos revisaron los pasajes y nos asignaron asientos separados con mi marido aun cuando le rogué a la Señorita que nos dejara juntos por mi bebé, pero tajantemente nos expresó “NO” y me entrego un pasaje al lado de la salida de emergencia ya que eran más amplio para no tener problema con el bebé , según vuestra empleada.
Muy molestos por no tener asignado un asientos juntos, nos subimos al avión para cumplir con nuestro objetivo pero, lamentablemente no fuimos atendidos de la mejor manera, primero con mi hijito no podíamos ir en la ventana de
emergencia como era lo que nos recomendó la niña del aeropuerto, posteriormente una vez que estábamos casi listo para despegar y nos cambian de asiento porque, no podemos ir en la emergencia, nos vuelven a cambiar de asiento por que los nuestros estaban ocupados y finalmente tuvimos que nosotros acudir a los voluntad de los pasajeros para poder hacer el cambio e ir sentados en el avión . La atención y el apoyo o ayuda prestada por los auxiliares de vuelo fue “HORRIBLE”, cero amabilidad, cooperación, profesionalismo, asistencia, entre otras cosas. La guinda de la torta fue cuando nos bajamos el auxiliar de vuelo nos ofrece un coche para sacar a mi hijo del avión , y me dije por fin un servicio por parte de éste, vamos llegando a retirar el equipaje cuando se me acerca una Sra. Y me dice que se le perdió su coche y al parecer era el que llevaba a mi hijito.
Después de la ultima vergüenza, que finalmente lo tomamos con humor, pasamos a confirmar los pasaje del vuelta párale día 16 a las 15:50 hrs. Y así no tener problema de asientos pero la señorita del aeropuerto nos comento que debíamos hacerlo con un plazo de 48 hrs. Antes de hacer el vuelo y nos recomendó realizarlo por Internet y telefónicamente.
Empezamos el sábado 14, domingo 15 muchas veces intentamos por Internet pero fue un fracaso, finalmente me comunique con el 600 526 2000 en el que la persona que atiende me comenta que existe un problema por lo que es
recomendable realizar tramites directamente en el aeropuerto. Llegamos finalmente a chequearnos al aeropuerto en el que nos informan que habían problemas pero adentro lo solucionarían, Llegamos adportas del avión a solicitar el numero de asiento y nuevamente tuve problemas por ir mi hijito, mi marido tenia asegurado su asiento desde Iquique a Santiago el 10C, pero nosotros con mi pequeño retoño en un asiento separado del papá desde Iquique a La Serena teníamos el 15C y posteriormente el 2C . Llegamos al avión le explicamos nuestro problema a la Sra. Marcela Bravo ( Jefe de aeromozas) la que dentro de sus escasas posibilidades, me intentó dar una solución pero, además los pasajeros no quisieron prestar ayuda a mi problema, finalmente, nos cambiaron 4 veces en el vuelo de 3 horas y mi pobre hijito tuve que soportar toda esta deferencia, usted entenderá que con todos los cambios producidos mi hijito iba completamente irritado, lloró gran parte del viaje ya que se sentía muy incomodo.
Fue la primera experiencia con mi hijo en avión pero la ultima en LAN CHILE, nadie ni nada da solución a los problemas que finalmente recaen en las aeromozas del avión, sino le caes en gracia te dejan a ti con tu problema que fue lo que nos sucedió de ida a Iquique. Hoy en día los auxiliares de vuelo no tienen esa dedicación, ni profesionalismo en su área . Por otro lado creo que el problema independiente a lo expresado anteriormente, se debe al poco compromiso con la empresa , falta de trabajo en equipo puesto que al pasar tanto de ida como de vuelta por tres personas de LAN CHILE nunca hubo
coordinación entre ellas.
Finalmente lo único que puedo expresar es ira, impotencia, mucha angustia por lo sucedido ya que todo lo sentí como una DISCRIMINACIÓN por ir viajando con un lactante y teóricamente deberíamos tener preferencia al igual que la tercera edad, los inválidos entre otros. Y si ha de vender pasajes económicos que eso no signifique que los funcionarios de LAN CHILE traten a sus pasajeros peor que a los mendigos.
Sin otro particular, y esperando alguna respuesta por parte de su prestigiosa empresa (lo que pongo en duda hoy ) algún día, se despide atentamente.