Cecilia Magalhaes y Carolina Luarte

Cecilia Magalhaes y Carolina Luarte:

 

Primero que todo quería darles las gracias por estos meses que me dieron la oportunidad de trabajar con Uds. en donde aprendí mucho y conocí gente muy valiosa.

Quiero que sepan que durante todos estos meses me comprometí por completo y di lo mejor de mí mientras pude.

Es súper rico cuando uno forma parte de un equipo y en ese equipo todos reman para el mismo lugar…nadie se acuchilla, por que están todos del mismo lado.

Nosotras acá en viña por lo menos, trabajábamos así.

Es cosa que le pregunten a mi jefe que estaba conmigo todos los días, el señor Italo Fuentes. Muchas veces fui a trabajar enferma y a pesar se eso, nunca les cambie un día, nunca les llegue tarde, ni cerré mas temprano hasta ahora ultimo que la enfermedad era mucha.

Sepan Uds., que yo tengo la política que mientras mas compromiso y lealtad uno demuestra, más de todo eso, uno recibe.  Claro que con Uds.ahora, mi tesis se va a las pailas.

 

Junto con estos, me es muy ingrato tener que decirles esto a través de este mail y no cara a cara, de modo que aprendan que las cosas se dicen de frente y no por detrás como todo bandido.

Me parece  de muy mal gusto que esperaran a que me enfermara para buscar a alguien que supliera mi puesto. No solo por que fueron desleales hacia mí, como trabajadora de Uds., sino por que eso es la muestra de un botón de lo poco derechas (por decirlo diplomáticamente) que Uds. son con su personal.

 

Muchas veces, cuando alguien se enfermaba,  yo, sin tener por qué,  sacrificaba horas libres, de estudios y clases, para (en el fondo) salvarles el pellejo a uds. Eso lo hacia por que yo estaba 100% comprometida con mi trabajo. Les fui leal, y Uds., me fallaron. 

 

Y lo que es peor, Carolina Luarte, me sobaste el lomo y me mentiste descaradamente y sin asco diciéndome que no era como yo pensaba y que me quedara tranquila y eso, Carola, es súper feo, por decirlo light. Cuando tú necesitaste que te ayudara a suplir los días que Daniela faltó en el verano y que Estela se hizo humo, yo te saque de apuros sin tener por qué, trabajando dos días seguidos con un par de minutos de colación. Cuando Estela se fue, también la suplí con tal de sacarte de apuros a ti. Y por supuesto, quedándome con las muchas gracias tuyas y nada más. Todo esto que te estoy recordando Carola, me hacía a mí valedera de por lo menos, una pizca de lealtad o por lo menos consideración de tu parte. ¿Y así me pagas? ¿Cambiando horarios a espaldas mías, para que yo no supiera lo que tramaban? Que rasca, Carola.  Más encima subestimando mi inteligencia, que es lo que más me molesta.

Supongo que lo hacías para que no me enojara y no me llevara nada de la tienda, lo que me parece súper extraño, por que las únicas que andan como ladronas por la vida, haciendo las cosas de una manera poco transparente, son uds.

 

Aunque no voy a ser tan lapidaria contigo, Carola. Tu sólo seguías órdenes (quiero suponer).

 

Cecilia: aunque entiendo que la palabra lealtad, valor e integridad no significan absolutamente nada para Uds., les pediría que lo buscaran en el diccionario y traten de adaptarlo en su forma de ser tan cancerbera. Así, nunca van a encontrar gente que les sea leal, por que no se lo merecen ni predican con el ejemplo.

 

 

Jocelyne Santana

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