Liliana Bustamante escribio:
A quien corresponda:
Mi nombre es Liliana Bustamante Muñoz:
Durante el año 2007, tomé la decisión de adquirir un vehículo nuevo (cero
kilómetro), después de analizar mis posibilidades económicas y analizar los
inconvenientes que tiene comprar un auto de segunda mano y la incertidumbre de
realizar permanentes reparaciones, sin un servicio técnico adecuado y
responsable.
El día 21 de Octubre del 2007, me dirigí a diferentes empresas
concesionarias, para seleccionar el automóvil que mejor se ajustaban a mis
necesidades. Al estudiar en detalle las diferentes marcas y el soporte técnico
que ofrecían, seleccioné la marca Hyundai y su modelo Getz 2008 como el más
apropiado para mí. De este modo, me acerque a los representantes oficiales de
Hyundai en Chile, la Automotora Gildemeister S.A, de la ciudad de Iquique Chile
, para concretar la compra del automóvil. Los ejecutivos de la concesionaria,
me aseguraron un servicio técnico integral y una garantía de cinco años del
vehiculo, ante cualquier falla o desperfecto, toda vez que su servicio técnico
y póliza, constituyen su principal ventaja sobre el resto de la competencia.
Por lo tanto, en virtud de los servicios que me ofreció la concesionaria
Gildemeister, me decidí por esta empresa y concrete la compra pagando el
vehiculo al contado.
Una vez que la empresa me comunicó que se realizaron los trámites de rigor,
me presente el día Viernes 2 de Noviembre del 2007, en la sucursal
Gildemeister ubicada en la calle Obispo Labbe 151 para retirar el automóvil.
En ese momento, la vendedora que me atendió, puso en marcha el vehículo para
entregármelo. En la operación, pude constatar que la señorita tuvo
dificultades al utilizar la marcha reversa y el automóvil emitió un sonido
extraño para un vehículo nuevo. Sin embargo, no me preocupe mayormente, ya
que pensé que dichas dificultades de maniobra y los ruidos, eran producto de
la impericia de la persona que conducía.
Al cabo de una semana de la entrega del vehículo, empezaron los problemas, con
ruidos y dificultades similares a las que observe en la entrega del auto. Al
utilizar la marcha atrás, los cambios no entraban con facilidad y era
necesario insistir varias veces para lograr introducir la reversa, emitiendo un
ruido fuerte y ronco. Por otro lado, también se presentaron dificultades
mientras conducía el vehículo, en las marchas segunda y tercera. En más de
una oportunidad, los cambios se “soltaron”, pasando a neutro en un
instante, sin que yo hiciera operación alguna. Esta situación se repitió
varias veces, con el consiguiente riesgo para mi integridad.
Después de todas estas situaciones, me comunique personalmente con un vendedor
de dicha marca , para manifestarle mi preocupación y necesidad de una
solución al problema. El empleado de la automotora, me derivó al servicio
técnico de la empresa, para realizar ajustes y resolver el problema de los
cambios. El día 12 de noviembre me presente en el barrio industrial Zofri
(donde se encuentra los talleres del servicio técnico), para que me revisaran
el auto y corregir el defecto de los cambios. Después de alrededor 30 minutos,
me devolvieron el vehículo y me señalaron que fueron realizados “ajustes de
marchas” y que ahora no tendría problemas con los cambios y ante cualquier
problema me comunicara directamente con el jefe del servicio técnico . No
obstante, al pasar sólo unos días, el problema nuevamente se presentó y de
manera más aguda. Ante esta situación, redacte un correo a dicho encargado ,
manifestando mis molestias y que necesitaba una hora para que revisaran
nuevamente mi auto. Sin embargo, pasaron las semanas y no tuve respuesta
alguna, por lo cual nuevamente escribí una carta dirigida al gerente de la
empresa automotora y a la casa central de dicha empresa en Santiago. En las
misivas enviadas, señalaba mi decepción por la marca, el servicio post venta
y el concesionario. Asimismo, señalaba que era inaceptable pasar por todas
estas dificultades, considerando que había adquirido un vehiculo nuevo y más
encima esta había sido cancelado al contado y de manera integra.
Al pasar varios días y en vista de que no había un pronunciamiento de la
empresa, presente una queja ante el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC),
para lograr una explicación y reacción por parte de la empresa. Después de
unos días recibí una llamada telefónica de Don Cristián León gerente
ofreciendo la reparación de la caja de cambios del automóvil . Sin embargo,
cuando le señale que esa solución no me era satisfactoria porque de ser así
evidentemente el vehículo deja de ser considerado como nuevo y pasa a ser
“REFACCIONADO “, Punto importantísimo toda vez que yo había comprado un
vehiculo nuevo, al contado y no tenia ni un mes de uso, el gerente Iquique de
Gildemeister se limito a señalar que no conversaría más y que yo debería
entenderme con los abogados de la empresa. En consecuencia, ante la nula
respuesta decidí tomar acciones legales contra esta concesionaria, presentando
una demanda en el Segundo Juzgado de Policía Local de la ciudad de Iquique.
Recibiendo el día posterior a dicho acto recién una respuesta por escrito de
la carta mandada mas de un mes antes , donde un ejecutivo post venta donde me
pedía encarecidamente disculpas por el mal manejo de la situación y me
interpelaba a llevar el vehículo a el servicio técnico para una revisión .
Yo le respondí que no podía hacerlo por consejo de mi abogado el señor
Osvaldo Flores puesto que dicha revisión en ese punto solo se podía llevar a
cabo por el organismo que el juez determinara como pertinente.
Posteriormente me llego una respuesta a mi reclamo al Sernac firmada por el
señor León, donde este reconocía la fallas del vehículo, y que este
persistió en las fallas después de entrar al servicio técnico y también
dejo entre ver una supuesta intención consolatoria mediante la reparación
de dichas fallas , confundiendo nuevamente la garantía extensiva , con la
garantía legal de tres meses la cual yo estaba pidiendo que respetaran . Hecho
a estas alturas anecdótico pensando que cuando fui a reafirmar la demanda me
entere que la respuesta que ellos dieron a nivel judicial ante mi denuncia se
contraponía totalmente con la verdad he incluso con lo que habían dicho con
antelación. Pues respondieron que el auto nunca se había presentado para una
revisión (dejan entre ver que nunca estuvo en servicio técnico alguno) y que
ellos no tenían idea de ninguna falla. Asunto en que estamos en pugna judicial
hasta el día de hoy .
Como consecuencia de todos estos problemas y el peligro hasta para mi
integridad física , decidí no utilizar el vehiculo en cuestión, el cual se
encuentra parado o estacionado desde la el 20 de diciembre del 2007 a la fecha
teniendo solo 60 Km. En consecuencia, pague por un vehiculo que no puedo
utilizar y que me vendieron como nuevo, con serios defectos y un a la fecha no
tengo una explicación de quienes son los responsables. Paradójicamente, Y
hasta irónicamente queda como quimera la opción de comprarme un vehículo
nuevo, para evitar todo este tipo de inconvenientes pues termine viviéndolos
con un automóvil nuevo y del año. Todo lo anterior, me a significado la
perdida toda la confianza en la marca Hyundai y especialmente en su
concesionaria Gildemeister S.A. quien es el representante legal de su marca en
Chile .